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martes, 8 de noviembre de 2016

Booktrailer Montana

video

Hola amig@s. Hoy por fin os traigo el booktrailer que la Editorial Círculo Rojo a hecho para promocionar el cómic que María José Sanabria y un servidor hemos creado. Espero que os guste y le deis promoción compartiendolo en todas vuestras redes sociales.

lunes, 17 de octubre de 2016

Presentación 19 de Octubre 2016 (Finalizada)

Este próximo miércoles 19 de octubre, mi hermano y un servidor os esperamos en el Centro Cultural "La Piluka" cuya dirección viene en el cartel.
Para situaros un poco mejor, esto se encuentra justo enfrente del centro comercial La Vaguada. Así que si llegáis pronto podréis entreteneros un rato por allí mientras empieza la presentación.
Además de este segundo libro, llevaremos como siempre el primero para que aquellos que no lo hayáis comprado, podáis hacerlo. Os firmaremos los ejemplares que os llevéis y os haremos precio especial al que veréis en internet.
Eso no es todo pues un servidor llevará unos ejemplares de mi nuevo cómic Montana para que si al menos os queréis llevar algo, sea la novedad de lo que estamos haciendo.
Allí os esperamos con los brazos abiertos donde podréis preguntarnos lo que queráis saber sobre nuestro proyecto futuro.
Saludos :)

domingo, 25 de septiembre de 2016

Felizmente Heavy... Y Loco ~ Historia Dedicada II



Aparentemente nada distinguía aquel hombre del resto, quizás sí un poco el hecho de ser tan amable con todo el mundo, y eso en una sociedad tan poco social como la nuestra, era todo un mérito que alguien te dedicara una sonrisa por las buenas.
El mundo no era un problema para él, le daba igual que los demás pensaran negativamente sobre su persona, si es que alguno lo hacía. Vivía según sus reglas y seguramente eso no le gustaría a más de uno, pero ya entraba en un tema en el que no estaba dispuesto a meterse, eso solo le competía a la persona que pensara de ese modo de él y su forma de ser.
Nunca estaba solo, siempre se rodeaba de gente que, aunque no siguieran su mismo ritmo, estaban ahí, ya fuera como apoyo, o simplemente como un momento para pasar el rato. La cosa empieza a complicarse aquí pues este hombre no era realmente como parecía exteriorizar.
¿Acaso en sus ratos libres era un loco psicópata? ¿Le gustaba entrar en casas ajenas para destrozarlas y reírse de sus víctimas? ¿Veía Gran Hermano o escuchaba la discografía de Justin Bieber? Podría ser, ya que sus gustos musicales no eran propios de…
Un momento, porqué me haces parar. Como que “cada uno escucha lo que le apetece y que no debo juzgar a nadie”. Tu que sabrás de nada, solo eres una puta voz en mi cabeza. En fin, perdonad esta incomoda interrupción, mi asesor fantasma quiere siempre tomar partido de todo.
El caso es que cuando este hombre llegaba a casa ponía a todo trapo música heavy. Por suerte había sido previsor y mandó que le insonorizaran las paredes para que nadie lo escuchara y que sus vecinos no estuvieran denunciándolo constantemente. Aunque lo que no sabíais es que en secreto tenía otro apartamento, un sitio donde se reunía con su mujer y su hijo que desconocían completamente sus gustos musicales; o eso creía él.
Un día al final la mujer lo pilló por banda y le confesó que conocía su secreto, algo que le cogía de sorpresa y se hacía el loco de una manera bestial y brutal.
—Voy a bajar a la tienda, ¿quieres algo de allí?
—Cariño por favor, no te vayas corriendo como siempre, con una excusa que ni siquiera te crees tú.
—No sé a qué te refieres—puso cara de circunstancia.
—El otro día me dijiste que ibas a ver una película con un amigo, y ese amigo vino a casa y me dijo que no te había visto. Se pasó para ver si es que te había ocurrido algo.
—Qué tontería, cuando yo me apunto a un plan, nada puede hacer que me eche atrás.
(No sé si a quien le estoy dedicando la historia va a pillar la sutileza de mis palabras).
Un pájaro entonces se coló en casa y eso hizo sentir alivio al hombre que por fin podría dejar de lado ese interrogatorio. Bendito animal alado, le acababa de dar un motivo para discutir de algo trivial.
—¿¡No te he dicho mil veces que cierres la ventana!?—le dijo a su mujer.
Entonces el hijo entró en escena.
—Papá, estás tonto o que. Si la ventana siempre la cierras tú. El pájaro ha entrado por la puerta principal—resulta que hablando no se había dado cuenta de que iba marcha atrás intentando huir de la conversación, y abrió la puerta dejando pasar a un precioso canario que sin duda venía de alguno de los pisos de sus vecinos.
—Me estáis volviendo loco, en serio. Me voy a mi otra casa a escuchar heavy para relajarme.
El hombre entonces se dio cuenta de lo que acababa de decir, había desvelado su gran secreto y al mirar a su mujer y su hijo no veía en sus rostros sorpresa, ¿de verdad lo sabían, o estaban haciendo ver que lo conocían? Al final poco importó porque su mujer quiso compartir su gran pasión llevándole a un concierto de Metallica.
Tiempo después, cuando el concierto iba a dar comienzo, iban los tres paseando por la calle camino del lugar cuando al hombre le dio por mirar un escaparate. Era una librería dónde se encontraban dos ejemplares de libros de dos hermanos, este se quedó mirándolos por unos segundos extrañado, como si ya los hubiese visto antes pero sin recordar exactamente dónde los había hecho.
Su mujer lo sacó de sus pensamientos.
—¿Estás bien?
—Sí, es solo que me ha parecido reconocer algo.
Siguieron su andadura sin pensar que se fueran a encontrar nada más que los distrajese, sin embargo no podían estar más equivocados. Su mujer no entendería la reacción de su marido ya que solo él entendía el problema que se le estaba a punto de presentar.
Al llegar a la fila de espera para entrar a ver el concierto, se dio cuenta de que frente a él había otro hombre vestido con ropa muy diferente a la que esperaba ver en esos momentos. Este pareció sentir su mirada y se giró dedicándole una gran sonrisa. Estaba frente a un fraile.
—¿¡Pero que cojo…!?

Dedicado a mi buen amigo Juan Felipe. Tenía pensada una historia diferente para ti basada en una época bastante más antigua, pero cuando me diste tus tres palabras que te describían, no podía otra cosa que hacer una versión más “realista” de ti. Espero que te guste Juanfe pues tu camino a la fama cada vez está más cerca con cada nombramiento que hacemos de ti XD.

sábado, 24 de septiembre de 2016

Una Locura Razonable ~ Historia Dedicada

El lugar estaba atestado de gente. Todos daban vueltas confusos, como si no supieran dónde ir o que hacer en ese momento. Tenían la mirada perdida, pero buscaban respuesta a su incomprensión, salvo una persona. Una mujer de pelo rizado, con gafas y una gran sonrisa en la cara.
Nadie parecía darse cuenta de que era la única que daba la sensación de saber exactamente donde se encontraban. Hasta que por fin alguien levantó la vista, observó su rostro y después el de todos los demás. Ella al ver que la miraban, sonrió aún más si era eso posible.
La persona que se fijó en ella era un joven de pelo moreno, cara alargada y bastante alto. Este la devolvió la sonrisa y dudando un poco al principio, al final se acercó. Sin embargo al estar frente a ella no supo que decir, ¿acaso sabía hablar? No recordaba absolutamente nada y eso le molestaba. Ella solo sonreía y no parecía esperar nada de aquel joven que se le había acercado, lo que hizo que este tuviese más preguntas de las que ya de por sí tenía.
Que podía hacer, y si la preguntaba, sabía algo, y aquellas respuestas no le gustaban. Pero no podía continuar quedándose frente a ella como si nada, debía reaccionar o pensaría que estaba loco.
—Hola—escuchar su voz le alegró. No era grave, aunque tampoco aguda, se mantenía en un registro bastante normal, o de nuevo eso creía. ¿Quizás empezaba a recordar como era antes de olvidar?
—Hola joven.
El chico sacudió la cabeza intentando desechar sus absurdos pensamientos.
—Genial, puedes hablar. ¿Sabes que ha ocurrido aquí?
—Depende de a que te refieras con que ha ocurrido.
¿Es que acaso habría pasado algo más que perder la memoria?
—Pues verás, acabo como de despertar de un sueño. De repente me he encontrado dando vueltas por aquí sin saber quién soy y que a ocurrido para no recordar nada. ¿Tú sabes quién eres?
—Claro que lo sé—el joven aguardó una respuesta que no parecía llegar nunca—. Yo soy yo misma, y nadie más. Una mujer con ganas de sonreír a la vida y alegrar a todo aquel que esté dispuesto a recoger mi sonrisa. Una persona independiente que no tiene problemas de ayudar a los demás, y que castiga con la indiferencia a aquellos que no se dejan auxiliar. ¿Qué clase de persona eres tú?
El joven se quedó todavía más perplejo. ¿Era aquello real o le estaban gastando una broma? Pero si se la estaban gastando, desde luego era muy buena, todos clavaban su papel. Solo quedaba averiguar que le habrían hecho para que perdiera la memoria, aunque antes le seguiría el juego a esa mujer un rato más para ver donde le llevaba.
—Ya te he dicho que no sé quién soy, y por tu respuesta tampoco pareces tener muy claro quién eres.
—Te lo acabo de decir.
—No, me has descrito parte de tu personalidad, no quien eres. Quiero saber si conoces tu nombre, donde vives, que hacías antes de… esto.
—Pero eso son cosas banales. El nombre no nos define, tu podrías cambiarlo cuando quisieras. Donde vives no te hace quien eres, solo es un lugar de paso. Y en cuanto a que hacía, poco importa, porque podemos hacer lo que queramos.
El joven entonces volvió a mirar a su alrededor, la miró a ella y la expresión de él cambió. De repente se encontraba horrorizado, por fin acababa de descubrir donde se encontraba. Su ropa blanca, la gente desorientada, sus pensamientos desorganizados, la extraña conversación con aquella mujer.
—No puede ser, esto es un psiquiátrico ¿verdad? Estás loca.
—La locura no es más que el razonamiento diferente al resto de personas.
—Dios mío, no puedo creer que esté loco. ¿Qué me pudo pasar? Es por eso que he olvidado todo lo que sé ¿cierto? La medicación que deben darme estará haciendo algo en mi mente.
La mujer lo agarró del hombro, le giró la cara y la puso frente a la de ella. Esta seguía sonriendo como si nada y por alguna razón eso relajó al joven.
—No caigas en el desespero muchacho, esto no es un psiquiátrico. Tu mente está confundida, pero para nada distraída.
—Entonces dónde me encuentro.  Si no estamos locos, que hacemos encerrados en este lugar.
—¿Has mirado acaso a tu alrededor? ¿Ves alguna puerta o ventana por el que salir?
La mujer tenía razón, allí no había nada. El lugar se encontraba iluminado, pero por ningún sitio entraba la luz de la mañana. Y qué decir de las puertas, todo eran paredes llanas. ¿Qué estaba pasando allí? Se estaba poniendo nervioso de nuevo, sin embargo otra vez observó la sonrisa de aquella mujer que lo calmó.
—Gracias por estar a mi lado.
—El placer es mío joven pues seguiré aquí contigo hasta que tú quieras, alimentando tu “locura” como mejor te venga.
—Cuéntame una historia.
—Eso está hecho. Hubo una vez un joven que tuvo un accidente, pero ese no fue su fin pues todos los que le querían le iban a ver.
El joven se encontraba fuera tumbado en una cama, con la mujer sentada a su lado hablándole de lo que pasaba. Las personas que él creía desorientadas, eran sus amigos observando cómo se recuperaba.

Y esta es mi historia para mi amiga Esther, mí loca amiga Harley, que sabes que te aprecio mucho y espero que sigas en mi vida por mucho tiempo. Porque nuestra locura es nuestra razón de ser, y sin ella jamás podríamos estar tan unidos. Un muy fuerte abrazo.

viernes, 8 de mayo de 2015

Presentación En Madrid - Librería Lé (Cerrada)


Una imagen vale más que mil palabras. En esta ocasión solo estaremos mi hermano y un servidor. Os esperamos.